¡Hola, amantes de las flores y de la cosmética natural! Soy Violeta, vuestra aficionada a todo lo verde y fragante. Hoy voy a compartir con vosotros algo súper especial. ¿Alguna vez habéis pensado en incluir la lavanda en vuestra rutina de belleza?
Así es, esa plantita morada y aromática que seguramente habéis visto en jardines y que quizá tengáis en macetas en el balcón o en el jardín. ¡Vamos a convertirla en cosméticos caseros!
¿Por qué usar lavanda en nuestros cosméticos?
Antes de meternos en harina (o mejor dicho, en pétalos y aceites), os cuento brevemente por qué la lavanda es un ingrediente estrella en esto de la cosmética DIY. Primero, tiene propiedades relajantes que a todos nos vienen bien en estos días ajetreados. Además, es conocida por sus beneficios antisépticos y antiinflamatorios. Vamos, que es buena para cuerpo y mente.
Loción corporal de lavanda para un relax total
Una de mis recetas favoritas es la loción corporal con esencia de lavanda. Necesitaréis manteca de karité, aceite de coco, aceite esencial de lavanda y un toque de vitamina E para conservar la mezcla. Mezclad todo al baño maría y después dejadlo enfriar. No sólo hidratará vuestra piel, sino que su aroma os trasladará al campo provenzal con solo cerrar los ojos. ¿Podéis creerlo?
Exfoliante de azúcar y lavanda
Para esos días en los que la piel pide a gritos una renovación, este exfoliante es mano de santo. Solo hay que mezclar azúcar moreno, aceite de oliva y unas gotitas de esencia de lavanda. Y mientras te exfolias, te entretienes imaginando que estás caminando por un campo de lavandas bajo el cielo azul… hasta que tu pareja entra al baño y se lleva un susto al verte.
El agua de lavanda, tu nueva mejor amiga
¡No subestiméis el poder del agua de lavanda, queridos petalófilos! Excelente como tónico facial o para refrescaros en los calurosos días de verano. Lo único que necesitáis es hervir agua con flores de lavanda frescas o secas, dejarlas reposar, colar y ¡voilà! Además, si la guardáis en la nevera y la utilizáis fría, vais a descubrir qué es realmente el frescor sin tener que meter la cabeza en la nevera.
Bálsamo labial de lavanda para besos florales
Y por supuesto, no podemos olvidar nuestros labios. Este bálsamo es perfecto para mantenerlos hidratados y con un suave aroma. Sólo mezclemos cera de abeja, aceite de almendras, manteca de cacao y unas gotas de aceite esencial de lavanda. Sí, tenéis permiso para dar besos después de aplicarlo, ¡os lo van a agradecer!
¿Y tú? ¿Te animas a probar?
Estas son solo algunas ideas para empezar a experimentar con la lavanda en vuestra rutina de belleza en casa. Os prometo que es muy gratificante y además, cuando alguien te pregunte «¿A qué hueles tan bien?» podréis sonreír y decir que a vuestra propia creación.
Os invito a probar estas recetas y a que me contéis cómo os ha ido. ¿Os ha gustado? ¿Habéis personalizado alguna receta? No dudéis en compartir vuestras experiencias y preguntas en los comentarios. ¡Estoy deseando leer todas vuestras historias y dudas!
Un abrazo perfumado y hasta el próximo post. ¡Y no olvidéis dejar vuestro comentario aquí abajo!









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